(No el mío, el tuyo)

Te cuento…

Ayer tuve un sueño húmedo.

Del que me gustaría no despertarme nunca. 

 

Resulta que cogía el móvil, me hacía unas cuantas fotos de postureo, las subía a mis redes, decoraba mi web con frases de algodón de azúcar y ponía el álbum de cromos de mis clientes por todos lados. 

Al día siguiente…

Nadaba por las mañanas en una piscina de dinero después de levantarme a las 5 am, meditar y que se me congelen las p”·%$””!!$”· después de un baño helado. 

Para el mediodía, cogía mi Mercedes-AMG GT Coupé para hacerme unas fotos de postureo en la playa con sus respectivas frases:

 

“Aquí sufriendo”

“Una estrella no compite con otras estrellas a su alrededor, solo brilla”

 

Y mientras el resto del día paseando por la orilla del mar, mientras mi community manager contestaba mis mensajes y me llegaban nuevos pagos de clientes a mi móvil.

Vía GIPHY

Ah, sí…

Que esto no iba de mis sueños, iba de ti.

 

Si lo que esperabas era un CV lleno de títulos, testimonios y mi súper portfolio, entonces igual no soy el copywriter que necesitas.

Soy Nacho,Copywriter, y dibujo con palabras.

 

Espera a ver si lo he entendido.

¿Dibujar con palabras?

¿No será escribir?

Sí, escribo.

 

Pero es algo más profundo que escribir como lo haría tu cuñado.

Mis textos crean una imagen clara y definida de todo lo que tu cliente podría conseguir, cómo se va a sentir y en qué va a cambiar su vida si confía en ti.

En ti, no en otra persona.

Es como un terremoto que sacude sus emociones, cambia su estado y le hacen verte como la mejor opción.

 

Volveremos a ello, pero antes quiero contarte una historia…

Perdí la foto de la orla...
Perdí la foto de la orla...

La historia de mi NO CV

Hay personas que les encanta solo una cosa. Eso está bien.

Y a otras que todo les encanta. Eso también está bien.

Yo soy de los segundos y eso me flipa porque hace que no me aburra y me da perspectiva camaleónica de la vida.

La empatía conecta.

 

Recuerdo cuando recuperé mi amor por la lectura y los libros, fue con Harry Potter. 

Y fíjate que importante es el marketing que todo vino por un amigo, que me lo recomendó y por ver la peli.

El último me lo leí en inglés para no esperar a que salga en español… 

Y a escondidas comencé a escribir poesía.

 

Bueno que me voy por las ramas e igual esto no te interesa…

 

Hacía deporte. Mucho.

Mi sueño era jugar al balonmano profesionalmente y llenar estadios para ganar las Champions con el Barsa. No se cumplió.

Pero esa pasión me llevó a meterme en la secta de los tontos del chándal, o sea, Ciencias del Deporte.

Disfrutaba escribiendo los trabajos en grupo.

Siempre me tocaba a mi.

Eso de bajar una idea a tierra, hacerla fácil de entender y bien escrita es mi fetiche. 

 

Y esos años que empecé a entrenar en gimnasios descubrí el ciclo indoor.

Me voló la cabeza, en serio, nivel freak total.

 

Me recorrí el país entero solo para formarme con los mejores e ir a convenciones.

En la mochila me traje un aprendizaje que me cambió la forma de ver la actividad y la vida:

 

No lo eran os mejores  por la música.

Ni la dureza de la clase.

Era porque eran capaces de contarte una historia en la clase, sumergirte en su mundo y sentir algo más que un entrenamiento.

Era como droga aquello y me formé y practiqué (mucho) para hacerlo yo también.

 

Porque las historias atrapan, conectan y venden.

 

Voy acabando, que sé que tiene prisa. 

Unos 10 años me dieron para pasar por todos los puestos de más de un centro deportivo tipo Wellness y las mejores cadenas del país. (no te voy a aburrir, puedes preguntarme por correo) .

Así que he visto este sector desde todos los ángulos posibles hasta dirigir un centro.

¿Sabes qué?

El aprendizaje más importante fue que o sabes vender tu centro, tus clases, entrenamiento o tus ideas a los directivos, o probablemente no llegues a tus objetivos.

Incluso los personales.

 

¿Y eso qué tiene que ver con tu negocio?

Mucho.

Todo.

 

Porque en paralelo me fui formando en marketing digital y montando algún negocio online.

Muchas horas de Podcast, leer blogs y dinero invertido en formaciones, con un objetivo.

Cambiar mi vida, vivir de mi negocio online y tener la liberta horaria y geográfica que quería. 

Pero nada de tirarme a la bartola en una playa, soy demasiado culo inquieto y muy curioso para eso. 

Y….

Al final me especialicé en Copywriting, porque entendí que un buen servicio es muy importante, pero aún más cómo lo comunicas. 

De hecho marca la diferencia cuando alguien duda entre una u otra persona o entre dos productos.

Y esto es lo que puedo hacer por ti: 

  • Escribo mails más adictivos que Juego de Tronos, tus clientes querrán leerlos, los estarán esperando y terminarán comprando. Eso significa campañas de mail o las clásicas newsletter (de las que funcionan).
  • Creo que ya te distes cuenta, hago storytelling, cuento historia. No es un capricho, Seth Godin, que es como el Dios del marketing lo dice, las buenas historias conectan y venden (y es divertido).
  • Escribo las páginas de venta (landing pages), el sitio más delicado que define si un cliente compra o no. Suelen sacar la tarjeta cuando las leen.
  • Creo los textos de tu web, que no son para enmarcar y poner junto a Machado, sino que forman parte de una estrategia y tienen 1 objetivo: que te elijan a ti.
  • No sé si te parece importante, pero a mí si. No aburro a tu cliente, es el antierotismo de las ventas.

Si tienes un proyecto que quieres que explote y sea diferente al resto, me encantaría trabajar contigo. 

 

Pero para eso antes tienes que leerme. 

 

Puede que cambies de opinión y pienses que soy muy tonto. Mejor asegurarte. 

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Las tonterías mías, que te importan poco, pero igual quiero contarte.

  • Tengo una colección de calcetines deportivos para entrenar CrossFit, creo que soy como Sanson con su pelo, si no los tengo parece que bailo Zumba.
  • Tengo un libro sobre desarrollo personal no editado, no descarto sacarlo.
  • Escribo correos raros, cañeros y algunos inspiradores. Algunos se van al primer mail, no les culpo. La mayoría están enganchados. 
  • El Rey León es mi peli de la infancia y me siento como Simba. 
  • No tengo un portfolio, pero puedes pedirme datos, nombres y lo que quieras. 
  • No me levanto a las 5, ni me ducho con agua helada, pero se me pone la piel de gallina con las música, especialmente el violín y el saxo. No puedo vivir sin música y uno de mis sueños es ver todo tipo de conciertos, creo que en otra vida fui músico. 

En mi newsletter te cuento también anécdotas, pensamientos o ideas personales. 

 

Todas para que vendas con la precisión de un cirujano y sin dejarte tu presupesto en publicidad.

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